El Paují no es un lugar… Es un estado del alma. 2.

Segunda parte

Una vez resuelto el inconveniente de la pegada de la 200, proseguimos nuestro camino.

Ya de regreso en nuestro hotel sin luz, mejor dicho, sin gasoil, na vez más queremos dejar reflejado el recorrido total del día.

Armando la parrillita, parte de nuestra cena de hoy.

O bien la foto fue tomada en un momento inoportuno, o ninguno de estos vagos tiene la intención de echarle una limpiadita a la mesa.

26.11.2012
Nos mudamos.

Habiendo celebrado nuestra navidad como debe ser, nos aprestamos a dar inicio a la segunda parte de nuestro paseo.

Ya casi listos para partir y así continuar nuestro recorrido por esta región del país.


Y la historia con la gasolina, así como ocurría con el aquél viejo “Cuento del Gallo Pelón”, parece no tener fin.

El clima definitivamente no ofrece nada bueno para hoy.

El aeropuerto de Luepa.

Interesante y muy bien disimulada la instalación del winche en este Merú.

Como casi milagroso se puede caracterizar el hecho de que hayan accedido a llenar un bidón de gasolina en la bomba de Kamoirán. Si tomamos en cuenta la enorme cantidad de sitios que visitar y las poquísimas estaciones de servicio que hay en la zona, esto debería ser lo normal.

Orquídeas en Kamoirán.

No dejan de llamar la atención las muy particulares campanas de esta iglesia.

Aquí se come todo, absolutamente todo.

El recorrido de hoy: 107 kilómetros.

En esta oportunidad nos tocó montar el campamento bajo la lluvia que habíamos previsto con anterioridad.

Así pues, tendríamos que hacer uso de todos los toldos y formas de techo disponibles.

Lo bueno es que el contar con toldos y encerados en cantidad suficiente, y haber podido distribuirlos adecuadamente, no permitió que la lluvia nos aguara nuestras acostumbradas tertulias.

Nuestro campamento de noche.

27.12.2012
A Santa Elena por pertrechos.

El día comienza con la preparación del desayuno aquí y allá.

Hasta los chipilines disfrutan de la tecnología para pasar los ratos de ocio.

Lavando platos.

Un pequeño grupo se separó del resto para ir hasta Santa Elena y reforzar nuestras provisiones.

Mientras, los que permanecieron en el campamento, disfrutaron de un día tranquilo.

Después de buscar en diversos sitios, finalmente aquí logramos comprar una batería que necesitábamos como auxiliar de una de las 80 del grupo.

La Casa de los Cristales en Santa Elena de Uairén.

Los célebres siete huecos pueden apreciarse en la parte baja, al centro de la foto.

Una vista más cercana de los huecos. No falta quien, seguramente en broma, atribuya su existencia a los extraterrestres.

Nuestro grupo haciendo sus propias conjeturas mientras examina un octavo hueco, igual a los anteriores, que se encuentra en la parte alta del salto.

Ir y venir a Santa Elena representó rodar 320 kilómetros adicionales.

Preparándonos para el intercambio de regalos navideños, que en esta oportunidad fue propuesto y organizado por la más pequeña del grupo.

Contento con mi regalo, pero ¿Por qué una franela de Batman?

Hasta a él le tocó su regalito.

Probando los cohetes.

28.12.2012
Vamos al destino importante de este paseo.

Habiendo recogido el campamento, nos aprestamos a continuar paseando para dirigirnos hoy a uno de los destinos clave de este paseo de fin de año.

La agenda de hoy incluye una parada en Kamoirán para cargar gasolina.

A continuación una parada para un bañito en un lugar realmente especial.

Después de un buen baño, retomamos la marcha. Aún tenemos mucho trecho por delante.

Continuará…

http://tucanviajero.blog.com

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