El Paují no es un lugar… Es un estado del alma. Inicio.

Primera parte
Inicia el viaje.

Todo paseo da inicio con una idea, un plan… Así comenzó este. Con un simple papel, unas fechas y una vaga idea.

10.11.2012
El Plan.


Una reunión permite, además de pasar un rato agradable, el contrastar opiniones y aportar ideas, dando como resultado un proyecto de viaje más satisfactorio.

¿Otro viaje a la Gran Sabana? Pues si. Nos sorprende saber de tanta gente que nunca ha viajado a esta hermosa región de nuestro país, y considerando que este blog está dirigido a estimular a la gente que apenas comienza en este vilipendiado mundo del 4×4 tanto a viajar por Venezuela como a disfrutar de los hermosos lugares que tiene para ofrecer, se nos ocurre mostrarles una vez más lo increíble que puede llegar a ser uno de estos viajes. Además, nunca habíamos recibido el año en El Paují.

22.12.2012
Macondo o la africanización de Venezuela.


Comienza este paseo con un verdadero suplicio. Lejos quedaron los días en que desplazarse por Venezuela era un paseo. La corrupción y la falta de inversión en una vialidad moderna, acorde con las necesidades actuales y futuras del país han dado como resultado que solo dispongamos de vías inadecuadas e inseguras.


Siempre hay ciudadanos, convencidos de ser más importantes que los demás, que no solo abusan y arriesgan a todos a sufrir un accidente, sino que con su reprobable conducta empeoran aún más la situación.

El caos y la anarquía que han caracterizado a la Venezuela de estos últimos años presente en la estación de servicio de El Guapo.

En medio del desastre, el importantísimo e ilustre conductor de este vehículo, ejerciendo el divino derecho que le asiste de atropellar a los ciudadanos que están haciendo correctamente su cola, rozó simultáneamente a un Corolla estacionado y a nuestra 200. No contento con ser el responsable del incidente (¿accidente?) se bajó del carro profiriendo insultos y groserías, repartiendo golpes y amenazas con un tubo metálico de unos 50 centímetros de longitud que sacó de la maleta.

Finalmente, al arribar la policía, y cobardemente como suele suceder con estos personajes, este se transformó en un manso corderito que negó todo lo que había hecho, en especial el uso del tubo como arma y elemento de intimidación. Tristemente, es en esto en lo que se ha convertido buena parte del pueblo venezolano hoy en día.

Afortunadamente, este fue todo el daño sufrido por la camioneta. Nada que un poco de pulitura no pueda sacar.

La seguridad vial ante todo. Estos, junto con los que viajan en el cajón de una pick-up o en la plataforma de un camión, están más allá de la campaña por el uso del cinturón de seguridad.

Uno de los varios incidentes del día en la Troncal 9, fue el volcamiento de un camión cargado de azufre. Aquí vemos lo que quedó luego de retirado el vehículo accidentado.

Otro, que tal vez por sentirse “apoyao” por el del rotulado con la imagen del tirano que porta en el vidrio posterior, se considera por encima del resto de la ciudadanía, no solo complicando la ya molesta situación de la congestión en el tránsito, sino además propiciando situaciones inseguras o de potencial violencia como la que ya describimos. ¿Hasta cuándo el caos y la anarquía?

Una brevísima parada en el camino. Tras casi 10 horas y media de viaje, apenas estamos un poco más allá de Clarines.

Hasta este punto hemos experimentado retrasos por dos accidentes, el volcamiento del camión cargado de azufre que ya mencionamos, las vendedoras de café en el medio de la vía y la gran cantidad de policías acostados, algo sin sentido en una carretera nacional.

Una parada a comer algo lo más rápidamente posible. Ya es de noche y queda mucho por rodar.

17 horas y 8 minutos después de haber salido, por fin arribamos a Upata, nuestro destino de hoy. En total recorrimos 724 kilómetros, promediando una velocidad de apenas 42 Km/h.

Para resumir un poco, hoy nos tocó enfrentar un enorme volumen de tráfico compuesto principalmente por temporadistas dando inicio a sus vacaciones, una larga cola a causa de un feo choque entre un Caliber y un Corolla. A continuación, sufrimos otra gigantesca cola que devino en el pequeño choque con el privilegiado señor (eufemismo por abusador) del Daewoo y que fue causada por el volcamiento de un camión cargado de azufre.

Como esto no era suficiente, también tuvimos que soportar incontables colas más pequeñas causadas por los vendedores de café y diversas chucherías apostados en medio de la vía, generalmente sobre policías acostados y por los muy conscientes conductores que se detienen a comprarles que les importe para nada trancar la circulación.

Pero sabemos que todos estos inconvenientes habrán valido la pena y quedarán atrás mañana cuando entremos a la Gran Sabana.

23.12.2012
La Gran Sabana.

Pasamos la noche en el Hotel Pellegrino. Dentro de nuestra limitada experiencia, la mejor opción para pasar la noche en esta ciudad.

Un pequeño pero muy valioso intento para imponer algo de orden en los motorizados.

Una parada para comprar hielo y conversar un poco en Tumeremo.

Comenzamos a tomar las medidas del caso para adaptarnos a la situación con el suministro de gasolina en el Estado Bolívar. La prudencia y la experiencia nos hacen dudar de la capacidad de los responsables de este para emprender las acciones necesarias y suficientes ante la llegada de miles de vacacionistas.

Ya en el kilómetro 88 se hace evidente que nuestras previsiones no fueron en vano.

¡Gasolina no hay!

Comer algo sirvió de excusa para detenernos por primera vez en La Piedra de la Virgen, ya que nunca, a pesar de haber pasado tantas veces por aquí, nos habíamos parado en este lugar.

¿Es esta la virginal figura que da su nombre a la piedra? En realidad no. Su nombre viene de un santuario de la Virgen de Lourdes que se encuentra en su base.

Ahora si… ¡En la Gran Sabana!

Y, mejor aún, fuera del asfalto.

Si bien promovemos el que se viaje por nuestra Venezuela en vehículos 4×4 por su versatilidad y porque permiten llegar a lugares que realmente vale la pena conocer y a los que no se puede llegar en un carrito cualquiera, no es menos cierto que al bajarnos del asfalto se hace imperante asumir esta actividad de manera responsable.

Decimos esto sin temor a caer en maniqueísmos por nuestra firme postura contra quienes hemos calificado como “verdes” o ecócritas. Pero como hemos planteado en anteriores oportunidades, tenemos la responsabilidad para con los demás y las futuras generaciones de cuidar todo nuestro entorno. Pocas cosas resultan más desagradables que llegar a un lugar espectacular lleno de basura. Flaco favor nos hacen los que por pretender pasar “a punta de chola” por un camino embarrado, lo deterioran, cuando usando el winche podrían evitar perjudicar a los lugareños que tienen que usar ese camino en su diario devenir. Creemos que esto no necesita mayor explicación, así que no vamos a repetir aquí lo que seguramente ya han oído hasta el cansancio.

Otro día de camino .En esta oportunidad, a diferencia de ayer, el trayecto fue literalmente un paseo en el que terminamos recorriendo 442 kilómetros.

Trabajando afanosamente en la preparación de la cena.

24.12.2012
Navidad.

Ante la amenaza de lluvia y tomando en cuenta que teníamos planeada nuestra cena de navidad para esta noche, optamos por hacer uso de estas instalaciones, que no estaban abiertas al público por la carencia del gasoil necesario para hacer funcionar el generador que debía proveer de electricidad a los huéspedes.

Considerando que vinimos preparados para acampar, esto no supuso ningún inconveniente para nuestro grupo.

El feroz y temible “Monstruosaurio” que nos acompañó en este viaje.

Decidimos tomar el desayuno en el pequeño restaurante de una vieja amiga de un miembro de nuestro grupo.

Y como cabía esperar, salimos de paseo.

¿Comentarios?

El otro monstruo que nos acompañó en esta oportunidad. Un crestado rodesiano de nueve meses que buscaba continuamente quién tomara parte en sus juegos.

El más chiquitico del grupo emprendiendo desde ya sus propios paseos de exploración.

Solo 19 kilómetros rodamos en nuestro paseíto de hoy.


No olvidemos que hoy es navidad, así que el tradicional arbolito resultaba indispensable si queríamos tener alguna certeza de que el Niño Jesús pudiera encontrarnos para traer los regalos que se merecen los niños que se portan bien.

Hasta hoy temíamos que por desconocer donde pernoctaríamos, el Niño Jesús no pudiera encontrarnos. La preocupación y la expectativa crecían a medida que se acercaba la mañana del 25…

¿Podría el Niño Jesús encontrarnos para dejar sus regalos?

Afortunadamente resolvimos quedarnos en este lugar, que al brindarnos un espacio protegido de la lluvia, nos permitió disfrutar de nuestra cena navideña juntos y con mayor comodidad.

Las hallacas y el pan de jamón.

Regalos de navidad entregados nada menos que por un simpático reno de origen africano.

¡Regalo!

25.12.2012
El Niño Jesús

Resultó que nuestros temores eran infundados… ¡El Niño Jesús si nos encontró!

¡Con los regalos del Niño Jesús!

Disculpas y desagravio.

Estando en este lugar, se nos acercó un señor, quién en compañía de su familia a bordo de una 80 blanca, muy amablemente nos preguntó por “el Tucán viajero”. Incluso comentó ser “fan” del blog.

Aun cuando el tucán viajero no existe como persona, puesto que son varios los colaboradores que han dado vida a estas páginas, quién conversó con el visitante, quizás desconcertado por la situación y su espontaneidad, negó que el tucán se encontrara allí. Esto aunque no era estrictamente mentira, tampoco era cierto, y si bien cortésmente se le brindaron algunas indicaciones acerca de los lugares interesantes en las alrededores, la respuesta brindada no fue la adecuada, puesto que careció de la calidez y amabilidad con que se debe atender a un viajero como uno.

Por tanto, a manera de desagravio, deseamos reconocer aquí, de manera pública, nuestro error y por supuesto, si es que llega a leer estas líneas, ofrecer nuestras más sinceras disculpas por nuestro comportamiento a esta persona que se aproximó a nosotros de la mejor manera y no fue tratada se merecía ser tratada…

Ya tranquilos con la llegada del Niño, y desayunados y contentos, partimos en nuestro paseo de hoy.

Rodando entre la evidencia del incendio que según escuchamos, en 1946 abrasó una enorme extensión de nuestra Gran Sabana.

“Sin duda alguna esto es mil veces mejor que Caracas”

Departiendo en uno de los hermosísimos lugares que podemos conocer en estos viajes.

Un error de apenas unos metros y tenemos como resultado una pegada instantánea.

Pero nada que una cincha y un pana no puedan solucionar en cuestión de minutos.

Continuará…

3 thoughts on “El Paují no es un lugar… Es un estado del alma. Inicio.

  1. Disculpas aceptadas.
    Reconozco que en el momento no me cayo muy bien su falta de empatia, pero luego comprendi que con tanta inseguridad hay que actuar con cautela ante desconocidos.
    R.P.

  2. Gracias por sus comentarios.
    Nos complace que nuestras disculpas por nuestra conducta hayan llegado a quién iban dirigidas. ¿Quién quita que nos volvamos a encontrar en algún otro remoto paraje de nuestro hermoso país?
    De momento queremos comentar que durante nuestro paseo de semana santa se nos acercó otro grupo de personas y nuestro comportamiento fue el apropiado. ¡Lección aprendida!

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