El Paují no es un lugar… Es un estado del alma. 5.

Quinta Parte
Año nuevo, paseos y excursiones.


Y de nuevo a pasear.

Otra excursión. Son innumerables los lugares que esperan ser explorados por todo aquél que se aventure a hacerlo.

Un infortunado incidente. Extrañamente, no es la primera vez que vemos esto.

El paseíto de hoy solo requirió rodar 16 kilómetros.

Visitando a Paulista en su fábrica de incienso y remanso de espiritualidad. Un lugar donde todos son bien recibidos.

Y aquí nos enteramos de que en El Paují hay quienes no se rigen por el calendario gregoriano, lo que trae como consecuencia algunas cosas y actividades que resultan muy atractivas para este joven.

Una de muchas extrusoras de diseño y construcción casera con los que Paulista ha fabricado su incienso a lo largo de los años.

La simpática decoración de una de las paredes.

Un juego de mesa que ninguno de los presentes conocía, pero que aparentemente permite comunicarse con el espíritu de la tierra.

El incienso, hecho con tacamajaca, una resina natural obtenida de un árbol de la zona.


Se supone que en algún lado, dentro o cerca de esta llama, debes poder ver un duende. Nunca falla.

Los paneles solares, de reciente instalación cuya función es la de proveer de energía al centro de comunicaciones de la población.


Obviamente, no está fácil creerse el cuento de que estos paneles solares son hechos en Cuba. Otro negocio más que beneficia a los dictadores isleños a expensas de nuestra riqueza petrolera y de las necesidades de muchísimos venezolanos.

El banco de baterías de origen alemán. No sería de extrañar que su adquisición también sea triangulada a través de Cuba, generándole pingues ganancias a aquella dictadura en detrimento de esta, en la que solo se beneficiarían quienes reciban las comisiones correspondientes.

Por favor, que no se malinterprete esto. Nos parece que el centro de comunicaciones es un importante aporte que beneficia muchísimo a la remota población de El Paují. Y también pensamos que es dinero mucho mejor invertido que el que se suele regalar a los países chulos. Lo que molesta e indigna son el engaño y la corrupción ligados a una buena obra.

Preparativos de la gran fogata que será el centro de la celebración de esta noche.

La recientemente remozada Plaza Bolívar de El Paují.

Se pone el sol en el último día de 2.012.

Preparándome para recibir el nuevo año.

El hermano perdido de Homero.

Nuestra cena de Año Nuevo, antes de ir a las festividades en el pueblo y recibir el 2.013.



Medianoche del 31 de diciembre en el centro de El Paují.

01.01.2013

Una celebración alegre y desenfadada, signada por lo que se conoce hoy como “buena vibra”.

Un Frankenstein de 2 ruedas.

Continuamos celebrando el año nuevo.

Nuevamente de paseo por los alrededores.

Rumbo a El Paují al anochecer.


¡Feliz con mi nuevo gorro! Me parece que se trata de un gato.

Miel embotellada con mucho cariño y evidentes ganas de hacer las cosas bien.

Las estadísticas de nuestros movimientos correspondientes al día de hoy.

Aprovechando para hacer una reparación menor. En realidad se trataba de reemplazar la goma de un amortiguador delantero que hacía un ruido muy molesto. Afortunadamente uno de nosotros tenía la goma que hacía falta entre sus perolitos.

02.01.2013

Un pintoresco Land Cruiser, muy a tono con el ambiente que reina en este pueblo.


Las jóvenes que llegaron a bordo del colorido Land Cruiser que vimos en las fotografías anteriores ofreciendo pan y tisana de elaboración casera.

Al autor de este mensaje le faltó puntualizar si se trata de correr huyendo o de correr a recibirlo. De cualquier forma, evidentemente el mensaje está incompleto.

Continuará…

http://tucanviajero.blogspot.com

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