El Paují no es un lugar… Es un estado del alma. 6.

Sexta, y por fin, última parte.

¡Que risa… Pero es que el agua esta demasiado frrrrría!.

De vuelta en Maripak, descubrimos que, muy en contra de nuestros hábitos, hoy rodamos apenas 10 kilómetros.

Preparándonos para otra parrillita.

Un primer plano muy apetitoso, a menos que seas vegetariano.

Entre original, simpático y cursi, resulta el mensaje que en este letrero pretende describir a El Paují, en nuestra opinión, con menos éxito que como lo harían los tres adjetivos que nosotros usamos para describirlo a él.

03.01.2013
¡Majunche!

Una curiosa, pero tal vez práctica transformación.


Nuestra caravana ya de regreso.

Tuvimos que parar forzosamente a cargar gasolina en Santa Elena.

Este grupo de lugareños “oriundos” sostenía una discusión con algún representante de PDVSA, que con su camisita roja y todo, insistía en que no podía permitir que le “embochincharan” la bomba. No pudimos enterarnos de cuál era exactamente el problema, ni en que consistía el bochinche.

A pesar de los supuestos controles, siempre hay quienes, que por una razón u otra, logran burlarlos aunque para transportar la gasolina recurran a botellas de agua. ¿No será esto parte del bochinche?


Viendo la magnitud de la cola, y ya que avanzaba tan lentamente, decidí bajarme de la camioneta para tomar algunas fotos. Al pretender colocarme a unos 20 metros a un lado y atrás de los surtidores, a fin de fotografiar a los carros que estaban al principio de la cola de frente, uno de los bomberos se acercó corriendo y me dijo en tono firme y altanero:

– No puede tomar fotos aquí.
Como me encontraba algo retirado de los surtidores, le pregunté en el mismo tono:
– ¿Y eso por qué?
En lugar de responderme, corre a buscar a un guardia nacional.
– ¿Usted es periodista?, pregunta este último.
– No. Soy turista y mi carro está por allá atrás, en la cola.
– ¿Y qué hace?
– Tratar de tomar una foto, le contesto en el tono más seco posible.
– Pero no puede tomar fotos aquí.
En eso se acerca otro bombero (el gordo que aparece hablando por celular en la fotografía) y casi gritando le dice al Guardia:
– Ese lo que es, es majunche. Lo que quiere es tomar fotos para exagerar la situación.
– ¿Las fotos acaso no muestran la realidad?
– Por favor retírese, insistió el guardia.

Luego, cuando ya había avanzado en la cola y estaba próximo al surtidor pude tomar la foto del gordo hablando por teléfono a muy pocos metros del letrero que lo prohíbe expresamente.

Y en eso han convertido Chávez y sus seguidores a nuestro país. ¿Acaso creía el gordo que con no permitir tomar las fotografías la realidad de la gasolina, o mejor dicho, de su escasez, iba a desaparecer? No lo sé, pero si estoy seguro de que tras estos 14 años de odio, el venezolano no volverá a ser lo que una vez fue.

En Pacaraima, Brasil.


Otro que con la vulgaridad pretende ser simpático. A lo mejor la estrategia le funciona con los que tienen problemas de esta índole.

Cualquier oportunidad para dormir y reponer energías es buena.

Regresamos a este punto a fin de comer algo ¿Y cómo no hacerlo con esta vista tan magnífica?

Yo también disfruto el increíble paisaje.

Buscando un lugar solitario para acampar, decidimos explorar una trilla que nos trajo hasta este espectacular sitio.

Cada vez luce mejor la idea y resulta más tentador quedarnos aquí.

Creímos haber encontrado el lugar perfecto para pasar la noche hasta que un muy bien organizado ejército de mosquitos, jejenes, zancudos, puripuris, y quién sabe si vampiros también, decidió echarnos de allí.

Una vez encontrado el sitio, y armado el campamento, la tertulia continúa.

Como si no existieran suficientes razones, las estrellas que adornan el cielo una vez que ponemos distancia entre nosotros y la ciudad, constituyen un motivo más para agarrar el carro y viajar a lo largo y ancho de nuestro país.

04.01.2013
Emprendiendo el regreso y el choque en Guasipati

Como siempre, nuestro amigo el cazador de leones demuestra estar siempre listo para hacer alarde de sus destrezas como tal.

Desayunando con un excelente apetito. Nunca deje de salir esgrimiendo como excusa a los más chiquitos de la casa. Con un mínimo de preparación y previsión, ellos muy probablemente sean los que más disfruten del paseo.

Las estaciones de servicio cerradas a lo largo del camino siguen siendo una constante.

¡Choque en Guasipati!

El señor que conducía el pequeño VW se distrajo y no notó a tiempo el tráfico detenido en esta intersección. Escuchamos el frenazo, sentimos el golpe, y ya lo único que quedaba por hacer era esperar a tránsito.

En este punto llamamos al 811 de Movistar, con la intención de que nos facilitaran el contacto con las autoridades de tránsito. La sorpresa fue grande cuando al mencionar que el incidente había ocurrido el Guasipati, el operador preguntó literalmente si eso quedaba en Venezuela.

Al final no nos sirvió de nada, y terminamos buscando al fiscal nosotros mismos.

Mientras nosotros regresamos, ellos comienzan su viaje a La Gran Sabana.

La pintoresca grúa que atendió nuestro pequeño incidente.

La interminable y muy aburrida espera mientras se cumple con los trámites oficiales.

Hace calor y hay mucha hambre…

Por fin nos ponemos en movimiento de nuevo.

Almorzamos muy bien con cochino y cachapas en un humilde lugar que nos ofreció mejor comida que muchos sitios con mayores pretensiones y más caros.

Atardecer llegando a Puerto Ordaz.

A causa del tiempo perdido con el accidente en Guasipati, nuestro recorrido de hoy se vio reducido a solo 462 kilómetros, a pesar de que nuestro plan original contemplaba llegar a Caracas hoy.

Así pues, decidimos no continuar de noche, por lo que dormimos en una agradable posada en Puerto Ordaz.

05.01.2013
Ahora sí. El regreso a Caracas.


Un pequeño descuido y adiós radiador. Le salió grúa a nuestro Merú. Afortunadamente este pequeño incidente no involucró a terceros.

Desayunando en El Tigre. Sin duda debemos encontrar un mejor lugar para la próxima vez que tengamos que hacerlo en esta ciudad. Este sitio realmente dejó mucho que desear.

Cola. Se empieza a repetir el patrón de largas colas, abusadores y demás calamidades.

“No hay Credito
Sin Excesión.
Trabajo Terminado
Trabajo Pago ..!”

¿Alguna duda?

Más cola.

Cola y más cola. ¿Será posible que algún día dejen de robarse el dinero y terminen la autopista que tanto necesita el oriente del país?

Si no se aprovecha ahora, que estamos en medio de una bonanza petrolera de dimensiones épicas, seguramente nunca la tendremos.

Una parada para un cafecito y luego directo a casa. Desde aquí solo faltan unos 150 kilómetros.

Ya de regreso, sanos y salvos, cerramos este estupendo paseo con un recorrido de 647 kilómetros y pensando en la próxima salida.

Comentarios finales.

Hay muchísima gente que se siente inquieta, ansiosa, por no saber que hacer cada vez que se aproximan sus vacaciones. ¿Eres tú uno de ellos?

Si has notado que año tras año, te atrapa la misma rutina citadina, porque incluso cuando viajas al exterior, terminas en los mismos centros comerciales que te hacen sentir que no has salido de Caracas, Maracaibo, Valencia o el Sambil.

Tal vez podrías comenzar a considerar viajar en tu vehículo. Esto te brinda una opción diferente que podrás disfrutar en compañía de la familia y tus mejores amigos. Verás y experimentarás más de cerca a la gente y el ambiente no sólo del lugar de destino, sino a lo largo del trayecto para llegar a él. Disfrutarás de playas, ríos, montañas, llanos, valles, tepuyes y paisajes increíbles. Y en la medida que ganes experiencia y te aventures a ir más lejos, llegarás a lugares remotos que te transportarán más allá de la agobiante rutina diaria, y que por la carencia de cobertura telefónica, te permitirán vivir comidas y conversaciones en las que no tendrás que competir con el celular por la atención de tu gente, lo que hará de estas ocasiones una experiencia infinitamente más agradable.

Además, si viajas al interior de tú país, gastarás tu dinero donde mayor bien puede hacer: los pequeños poblados y comunidades rurales que visites.

En fin, agarra un mapa, escoge un lugar y sal a explorar Venezuela en tu 4×4. Las compras y la ciudad, se pueden quedar para cuando no tengas nada mejor que hacer.

http://tucanviajero.blogspot.com

4 thoughts on “El Paují no es un lugar… Es un estado del alma. 6.

  1. De verdad que el momento que sali retorne del Pauji dije pasara mucho tiempo en que vuelva a regresar pero viendo estas fotos dan ganas de volver apenas un año despues, igualmente me doy cuenta que me faltaron sitios por conocer que por cierto no se mensiona el nombre o coordenadas para visitarlos. saludos buenas fotos impecable relato

  2. Me parece excelente que no se publiquen coordenadas ni nombres tan precisos de los sitios visitados, de hecho, como recomendación personal no estaría nada mal disimular aun mas la redacción, lamentablemente en este país se perdieron todos o casi todos los valores, la descomposición social es abrumadora, sitio que visita el venezolano, lo destruye. De resto, felicitaciones por tan excepcional blog.

  3. Muchísimas gracias por las palabras de encomio. Lamentablemente, por cuestiones de tiempo no podemos actualizar el blog con la frecuencia con que desearíamos hacerlo.

    Desafortunadamente, resulta muy cierto lo que nos comenta sobre la inconveniencia de publicar coordenadas o demasiados detalles sobre la ubicación de ciertos lugares a los que aún no ha comenzado a llegar la gente que no cuidan las trochas, paisajes y no se comportan apropiadamente en los sitios a los que pueden llegar en sus vehículos 4×4. Este tipo de cosas han ocurrido tantas veces y en tantos lugares, que resultaría desagradable, y hasta doloroso ahondar más en el tema. Con frecuencia pensamos que estás páginas serían mucho más interesantes y agradables si pudiéramos compartir en detalle rutas y locaciones para el disfrute de todos.

    Por supuesto tomaremos muy en cuenta su amable recomendación.

    Saludos, y de nuevo gracias por tomarse el tiempo de escribirnos.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *