Septiembre. Otra vez.

Otra vez septiembre. Así que una vez más nos disponemos a celebrar los cumpleaños de principios de este mes en el lugar de la parrilla ritual, al que no volvíamos desde la celebración correspondiente a 2011.

Esperando a consolidar el grupo en el primer paso de río. Por suerte, y a pesar de las copiosas lluvias de los últimos días, este está bajo, así que nos permitirá pasar sin dificultad.

Entrando a “nuestra” trocha.

Abriendo la puerta. Para este tipo de cosas es imprescindible contar con la autorización de los dueños de las fincas. Explicar adonde se va, y que planes tenemos, es la única manera de ser bien recibido. Especialmente si se trata de un lugar que se visita con regularidad.

Desde el principio es claro que nadie ha pasado por aquí desde que lo hicimos nosotros hace dos años.

Quitar este árbol caído fue bastante sencillo gracias a que el tío trajo una motosierra.

Bajando a la quebrada.

El oro bajo el arco iris es, en esta ocasión, un serie 80 en acción.

Y comienza la lluvia. Si consideramos lo que nos queda por subir, esta supondrá un obstáculo que sin duda, no va a complicar el avance.

A diferencia de muchos jóvenes de hoy, somos parte de una generación que valora el pico como una de las más importantes herramientas, tanto para la recuperación de vehículos, como para abrirnos paso por los caminos más difíciles. Pero es evidente que reparar la grieta que discurre a todo lo largo de esta prolongada pendiente no es trabajo para un paseo de fin de semana.

Explorando los alrededores, se hicieron visible unas huellas que evidenciaban que alguna vez, algún vehículo pasó por lo que podría servirnos como camino alterno. Aunque este requeriría que hiciéramos una rampa de acceso, para luego subir unos 70 u 80 metros a punta de winche.

Y así empieza el trabajo. Subir nueve carros a winche por esta resbalosa e inclinada subida, y bajo la lluvia, tomará unas horas, por lo que para cuando terminemos, ya será de noche.

Ya con el primer carro casi arriba. Fue necesario anclarlo y tirar de él con el winche en varias oportunidades para llevarlo hasta allí.

A punto de oscurecer, aún quedan estos dos por subir. Una vez que tengamos todos los carros arriba, no sabemos que otras complicaciones nos esperan antes de llegar al topo donde procederemos con los ritos de celebración.

Después de mucho bregar, por fin nos instalamos. Eran ya casi las 11pm cuando pudimos dar inicio a las celebraciones que nos trajeron hasta aquí.

Amanecer en el campamento.

Comienza el regreso.

Ahora toca bajar por gravedad lo que habíamos subido con los winches.

¿Quién dijo que bajar es fácil? Se dice que para abajo, hasta las piedras ruedan, pero cuando te encunetas, la cosa puede complicarse un poco.

De verdad, la foto no refleja en lo absoluto lo que fue bajar los carros por aquí.

Encuentra el Land Cuiser en la foto. Una pista: está en la quebrada.

En esta ocasión terminamos nuestro paseo con un baño y una merienda en el río, antes de partir de regreso a casa.

tucanviajero@yahoo.com

2 thoughts on “Septiembre. Otra vez.

  1. Muy buenos relatos y referencias turísticas para cualquier paseíto. Saludos gracias por los relatos, ilustraciones, tips, en especial ésta nueva plataforma donde se puede navegar fácilmente .

    • Muchas gracias por los comentarios.
      Después de terminar algunas actualizaciones pendientes, publicaremos nuevos temas con la intención de hacerlo cada vez mejor.

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