Manejar en arena

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Venezuela cuenta con aproximadamente 3.400 kilómetros de costa continental, en los que a diferencia de otras latitudes, unos 1.700 son de espectaculares playas de arena. Además tenemos desiertos, arenales y dunas en distintos sitios del país, lo que aunado a la posibilidad de viajar en nuestros carros más allá de nuestras fronteras, justifica que dediquemos un rato a revisar la cuestión de cómo manejar nuestros vehículos sobre arena, cosa que puede llegar a ser un tanto complicada.

Además, la conducción de nuestros vehículos 4×4 sobre superficies arenosas puede convertirse, en ciertas circunstancias, en una de las prácticas más controversiales en las que podemos involucrarnos por distintos motivos. Así que no nos limitaremos a cubrir las técnicas de manejo para dominar nuestros vehículos en estas condiciones, sino que además les daremos una serie de advertencias para ayudar a evitar contratiempos y malos ratos que van más allá de una simple pegada en un arenal.

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Presión de aire en los cauchos
No temas espichar.

Este punto es realmente simple. Espichar los cauchos hace que su superficie de contacto con suelo aumente, y con ello, se distribuye el peso del vehículo en una mayor área. Por esa razón tan evidente, todos sabemos que para rodar sobre arena hay que bajar la presión de los cauchos.

Cada vez que vayamos a recorrer un trecho muy largo de arena, lo mejor que podemos hacer es bajar la presión hasta lograr que parezca que nuestro 4×4 flota sobre su superficie. Y cuando la arena es realmente blanda, es decir, está muy floja, en realidad no queda alternativa, aunque la distancia a recorrer sea corta.

El factor determinante del comportamiento de nuestros carros sobre la arena es la presión de aire en los cauchos, hasta el punto de que los demás factores pueden considerarse prácticamente intrascendentes.

Para lograr la mayor efectividad, es necesario bajar la presión de aire de los cauchos hasta que dé la impresión de que estamos flotando sobre la arena. Solo entonces avanzaremos con poca dificultad y reduciremos el desgaste en nuestro vehículo, al tiempo que minimizaremos el impacto sobre de nuestro transitar sobre el paisaje. Cada vez que rodamos sobre arena con más presión de aire de la cuenta, sometemos el motor y otros componentes del tren motriz a un tremendo esfuerzo, que sólo puede verse reducido al disminuir la cantidad de aire en los cauchos. Sin embargo, siempre que manejemos bajo estas condiciones hay que estar muy atentos a cualquier signo de recalentamiento del motor.

¿Qué tanto bajar la presión de aire?

La respuesta a esta pregunta está condicionada al tipo de arena sobre la que vamos a conducir y al peso de nuestro vehículo. Básicamente nos atreveríamos a decir que las presiones recomendables oscilan entre 12 psi (libras por pulgada cuadrada) para vehículos muy livianos hasta 18 psi para vehículos más pesados. Un buen punto de partida podría ser bajar la presión hasta más o menos la mitad de la que usa en calle. Eso sí, asegúrese de no reducirla hasta el punto en que los rines puedan pellizcar los costados de los cauchos.

Siempre hay que tener presente que es necesario volver a inflar los cauchos tan pronto volvamos a rodar sobre una superficie dura. No hacerlo, es arriesgarse seriamente a someterlos a recalentamiento, que es la causa más frecuente de daños severos y/o pérdida de los mismos. Reducir la presión resulta útil en tantas condiciones de manejo 4×4, que los que gustan de hacer largos viajes, o planean comenzar a hacerlo, deben considerar seriamente en invertir en un compresor de aire de calidad que puedan llevar a bordo de sus vehículos.

Tipo de cauchos
Importa menos de lo que te han dicho

El que un caucho sea AT o MT no es muy relevante para rodar sobre arena, aunque siempre hayamos oído que los cauchos muy agresivos no son buenos en estas condiciones por su tendencia a excavar.

Tampoco importa tanto el que los cauchos que usemos sean anchos o estrechos. En ambos casos, si espichamos lo suficiente, lograremos que nuestro 4×4 tienda a flotar sobre la arena, facilitando nuestro avance y reduciendo muchísimo la posibilidad de quedarnos pegados en esta. Los cauchos perfil bajo que algunos están montando en sus carros por moda tal vez, si pueden ser considerados inapropiados porque la poca altura de sus costados no les permite deformarse lo suficiente al disminuir la presión de aire como para aumentar suficientemente su área de contacto. Más acerca la relación entre el ancho de los cauchos, su superficie de contacto con el suelo y la presión a la que están inflados, haciendo click aquí.

El manejo
Mucha potencia, pero nada de full pata

A menos que se trate de arena muy compacta, lo primero que hay que hacer después de espichar los cauchos, es enmochar. Esto no solo facilitará arrancar y desplazarse, sino que también reducirá el castigo sobre el tren motriz.

man-arena-03La arena absorbe la potencia con más rapidez que con la que absorbe el agua derramada. Pero esto no significa que tengamos que andar acelerando a fondo sobre ella todo el tiempo. Si es preciso, en cambio, mantener una velocidad adecuada y prudente sobre la arena que constantemente trata de atraparnos, o al intentar vencer cualquier pendiente. Tan pronto como las revoluciones del motor intenten caer, hay que compensar oprimiendo el pedal del acelerador. Nunca espere a que la velocidad del vehículo baje perceptiblemente antes de hacerlo. Anticipe la caída de velocidad que se producirá al aproximarse a cualquier subida o sector de arena muy suelta oprimiendo el pedal del acelerador con antelación. Hay que evitar perder nuestra inercia si no queremos terminar pegados. En resumen, una vez en movimiento, no pierda el impulso.

Si nuestro 4×4 cuenta con transmisión automática, es necesario seleccionar manualmente la velocidad que queramos usar. Así podemos estar seguros de que esta no hará un cambio ascendente inesperadamente OLYMPUS DIGITAL CAMERAocasionando que perdamos potencia y nos quedemos pegados. De igual manera, tenemos que tener presente desconectar las ayudas electrónicas, si es que nuestro vehículo cuenta con ellas. Nos referimos muy especialmente el control de tracción ya que sobre la arena, las ruedas de nuestro vehículo intentarán patinar continuamente, lo que hará que este se active y desactive constantemente este sistema, sometiendo al tren motriz a un trabajo innecesario, haciendo la marcha más incómoda y haciéndonos perder además buena parte de la potencia que tanto necesitamos para avanzar sobre esta superficie.

Si necesita virar, hágalo de la manera más suave y amplia posible. Las curvas cerradas nos roban la velocidad y nos ponen en riesgo de quedarnos pegados o, peor aún, de volcar. Además, tomar una curva demasiado rápido puede hacer que se despeguen uno o más cauchos de los rines, vaciándolos. Igualmente hay que estar preparado para la posibilidad de que nuestro vehículo subvire al cruzar sobre arena, especialmente si venimos algo pasados de velocidad.

Seguir las huellas de los vehículos que nos anteceden tiene dos ventajas evidentes. En primer lugar, la arena estará más compacta y será más fácil rodar. En segundo lugar, minimizaremos la cantidad de huellas y canales que dejaremos a nuestro paso. Un detalle a tener en cuenta es que es muy posible que si el vehículo que pasó antes que nosotros no había desinflado los cauchos, la arena esté más suelta en su huella, en lugar de estar más compacta. También pudo haber escarbado al punto que nuestro vehículo quede embarrigado. Así que es bueno fijarse en que la arena no presente aspecto muy desnivelado o revuelto antes de seguir este consejo.

Hay que extremar precauciones antes de ceder a la tentación de manejar sobre la arena húmeda que deja atrás el barrido de las olas. Esto es aceptable en playas planas y amplias, donde esta arena es más firme que la suelta y seca que donde el agua no llega. Pero en playas estrechas y/o inclinadas, donde además pueda subir la marea, el riesgo de pegada es muy grande y la situación puede tornarse grave en minutos. Las olas barren continuamente la arena que hay debajo de los cauchos enterrándolo rápidamente, y haciendo de la operación de rescate un procedimiento angustioso si contamos con ayuda, o prácticamente imposible si estamos solos.

Tenga cuidado con los escalones que pueden formarse por la acción de las olas en las playas. Conducir muy cerca de su borde, puede causar su colapso, lo que puede terminar en un volcamiento.

Planificar dónde vamos a detenernos para hacerlo sobre las superficies más firmes disponibles y no frenar cuando debamos detenernos ayudará a evitar pegadas y permitirá volver a arrancar con mayor facilidad.

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No pegarse es muchísimo más fácil que tener que cavar o emplearse a fondo para recuperar nuestro vehículo. Es aquí donde tener presentes todos estos consejos cobra particular importancia.

Dunas
De subida y de bajada

man-arena-dunaLas dunas deben ser cruzadas en ángulo recto a sus pendientes, tanto de subida como de bajada a fin de reducir el riesgo de volcamiento. A causa de los vientos, las dunas con frecuencia presentan una cara casi vertical de considerable altura, por lo que una caída puede constituir un grave accidente.

Para subir una duna, prepare una aproximación en ángulo recto a la pendiente, dejando la distancia necesaria para tomar suficiente impulso. Seleccione una velocidad (de la transmisión) que le brinde el balance que usted estime correcto de velocidad y torque para las condiciones. Si su vehículo cuenta con transmisión automática, seleccione esta velocidad manualmente. Acelere para aumentar la velocidad antes de llegar a la base de la duna, y mantenga la presión necesaria sobre el pedal del acelerador para evitar perder el impulso. Si su motor empieza a desmayarse incluso con el acelerador a fondo, pero su 4×4 no está quedándose pegado, podría necesitar recortar (cambiar a una relación más baja) de velocidad. Si la velocidad del motor (rpm) se mantiene, pero su 4×4 comienza a pegarse, usted podría necesitar mayor velocidad y una relación más larga. Baje la velocidad cuando se aproxime a la cima, de manera que pueda detener con facilidad al llegar allí. Tenga presente que puede encontrar otros vehículos o una caída como las que mencionamos anteriormente.

Lo malo y lo feo

Tenga siempre presente que, al menos en nuestro país, la mayor parte de las dunas y muchas de las grandes extensiones de arena se encuentran dentro de Parques Nacionales. Por tanto hay que eximirse de transitar por estas áreas, a menos que se disponga de vías, rutas o trochas dispuestas para ello por las autoridades. Cuidado con esto. El que ya existan huellas no significa que sea legal o correcto transitar por el área en que nos encontremos. Quienquiera que sea el que pasó por allí antes que nosotros, pudo haber trasgredido las normas del parque.

fam-ninos-man-arenaSi va a circular sobre la arena en una playa donde resulte aceptable llegar con el vehículo, hágalo a velocidad moderada y extreme precauciones. En las playas y parques la prioridad es el disfrute de bañistas y de quienes van a pasar un buen rato en familia. A estos lugares acude mucha gente en busca de un rato de paz y tranquilidad. Lo menos que quieren ver es a alguien comportándose como un idiota irrespetuoso y desconsiderado, conduciendo irresponsablemente una máquina mortal de dos o más toneladas.

Además, siempre hay niños jugando, moviéndose impredeciblemente de un lado para otro o que simplemente resultan difíciles de ver, como la niñita de la fotografía de al lado. Hay que abstenerse de hacer ridículas demostraciones de destreza al volante que puedan terminar en reclamos, discusiones, en una bochornosa pegada, o peor aún en un accidente.

Muchas playas sirven además de desovadero para las especies de tortugas oriundas de la zona. Preste muchísima atención a los letreros que indiquen la presencia de nidos, y manténgase a la mayor distancia posible de estos, aunque lo mejor sería evitar del todo esos lugares. No tiene ningún sentido causar daños gratuitos a la naturaleza, tanto más si las cinco especies de tortuga marina que existen en nuestro país están en peligro de extinción. Recuerde además que los ambientalistas autoproclamados, con su hipocresía y prepotencia, cada vez gozan de más poder e influencia, y lo ejercen al tiempo que disfrutan censurando la conducta de otros.

Al llegar a cualquier playa, es de pésimo gusto estacionar entre quienes llegaron antes que nosotros y la orilla. Esto es una cuestión de simple respeto. Así que si al llegar ves que no hay más espacio, al menos acércate a quién ya está allí, explica la situación y pide permiso. Igualmente, si para llegar al lugar donde pretendes estacionar fuera necesario acelerar con firmeza, lo procedente es explicar la situación a los que ya se encuentran por allí cerca y advertir lo que se pretende hacer. Así evitaremos hacerlos sentir amenazados, salpicarles con arena inadvertidamente, especialmente si están comiendo, o incomodarles de cualquier otra manera.

Con educación y un poco de cortesía, seguramente lograrás acomodarte adecuadamente sin importunar a nadie, evitarás situaciones desagradables y ayudarás en la lucha por la buena imagen de todos los que tenemos la dicha de poseer un vehículo 4×4.

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